Llegó el día

“Ya se las apañarían para pagar las facturas” se dijo a sí misma. Madre soltera y sin trabajo, Paola sabía que ni su entorno ni la sociedad aceptarían esa relación. Sin embargo a ella le daba igual. Se amaban con locura. La decisión estaba tomada. Como cada mañana durante los últimos ocho meses, dejó a los niños en el colegio y se dirigió al cajero que hay al lado de su casa. Ahí estaba él. Acurrucado en sus cartones pero como siempre, aseado y perfumado. Ella se agachó y le dijo: “hoy es el día, nos vamos a casa amor mío”.

Otro día más

Embarazada de cinco meses, madre soltera y huérfana desde los 16 de sus padres adoptivos. Su familia le dio la espalda tras el accidente. Nunca aceptaron esa adopción.

20180302_004238A sus 39 años Megan estaba sola. Sin más compañía que la de su gato Blus. Un gato londinense de ojos verdes al que recogió de un contenedor cuando era sólo un cachorro. Su casera “anti mascotas” nunca sospechó, hasta que una vecina le pegó el chivatazo. Al día siguiente le puso de patitas en la calle. Justo el mismo día en el que le habían despedido del trabajo al enterarse de su embarazo. Megan, Blus y la pequeña en camino habían encontrado una pensión en la que aceptaban mascotas. Con lo que tenía ahorrado le llegaría para pagarla hasta su octavo mes de embarazo.

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YO, por mi chupa, MAA-TO

20180308_140052Limusinas, prensa, alfombra roja, personal de seguridad y glamour. Mucho glamour. Todo estaba preparado en una de las discotecas más prestigiosas de Madrid. Estaba a punto de dar comienzo una de esas fiestas post entrega de premios. Actores, actrices y gente de la farándula se disponían a darlo todo. Multitud de curiosos y fans se agolpaban en las inmediaciones para robarle una mirada o un selfie a alguno de los famosos.

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El circo de los despidos

 

La Carpa ya está montada. En su interior los operarios revisan la seguridad de los accesos y dan los últimos retoques al montaje de gradas y escaleras. Entre bambalinas: acróbatas hacen sus estiramientos, payasos ensayan sus movimientos frente al espejo y técnicos comprueban el estado de cuerdas, barras de equilibrio y redes de seguridad.

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48 horas sin 4G ¿Sentir o compartir?

Vivimos rodeados de tecnología, estamos en la “Era de la inmediatez”. Gracias a los teléfonos inteligentes, tenemos a nuestro alcance cualquier tipo de información. Compartimos con el mundo “aquí y ahora” en tiempo real, los momentos más felices de nuestras vidas. Sin embargo ocultamos aquellos que no lo son tanto. Porque el mundo no debe enterarse de que eres una persona normal y de que no estás súper happy las 24 horas del día.

A veces pienso que por culpa de nuestros “Smart phones” hemos perdido la capacidad de ver, oír, sentir, oler, tocar e imaginar. En resumen, hemos perdido la capacidad de vivir de verdad. Es cierto que gracias a ellos, podemos inmortalizar para siempre los instantes más especiales de nuestras vidas y revivirlos en cualquier momento.

Y yo me pregunto…

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Los 11 mandamientos del buen cliente

Este verano cuando te vayas de vacaciones, no olvides cumplir estos sencillos pasos. Tu día a día será más guay, el sol brillará más y volverás a casa con una arruga menos*.

(*Las personas que se amargan desde el minuto cero de sus vacaciones, sufren el síndrome de “la arruga veraniega permanente”)

  1. No saldrás de casa si estás amargado de la vida (las personas que trabajan en la hostelería/sector turístico no tienen la culpa de tus movidas)
  2. Serás el primero en dar los buenos días o las buenas tardes cuando te acerques al mostrador de facturación del aeropuerto, cuando llegues a la Recepción del hotel, cuando entres a un Bar o Restaurante o en una oficina de Turismo. (Prueba a hacer esto durante todo el año y en cualquier lugar público al que entres, es una sensación buenísima)
  3. Si durante el viaje antes de llegar a tu destino discutes con tu pareja, con tus hijos o con la suegra, no lo pagarás con la recepcionista del hotel, con la azafata en el aeropuerto o con el camarero en el Bar.
  4. Saludarás antes de pedir la clave wifi del establecimiento. (Dicho de otra manera: dejarás que el camarero tome nota de lo que vas a pedir o darás al recepcionista el tiempo mínimo de comprobar tu reserva en el ordenador antes de pedir el wifi como un poseso… Y si además le permites hacer el registro y entregarte las llaves de tu habitación que van con el resto de documentación de tu estancia EN LA QUE APARECE LA CLAVE WIFI, ya, lo harás el recepcionista más feliz del mundo)
  5. No insultarás, gritarás ni faltarás al respeto a quien está intentando hacer tu vida un poquito más especial durante unas horas o unos días (en ocasiones sin medios suficientes para poder hacerlo mejor)
  6. No bufarás continuamente cuando estés en una fila esperando a que te atiendan. Seguramente cuando sea tu turno querrás que te atiendan igual de bien que al cliente precedente.
  7. Perdonarás al camarero que te trae un agua con gas en lugar de natural tal y como habías pedido; y perdonarás sin menospreciar la persona ni profesionalidad del recepcionista que se equivoca y pronuncia mal tu apellido.
  8. No confundirás el concepto “relación calidad- precio” con la ignorancia de no saber valorar un producto o servicio.
  9. Tampoco confundirás el respeto que te debe un empleado del sector turístico con la esclavitud o la servidumbre.
  10. No le contarás tu vida ni tus problemas al recepcionista de Hotel (y menos con fines lucrativos, es decir para llevarte algo gratis), éste ya tiene bastante con los suyos.
  11. No te irás sin pagar

Instantes

Un instante, un momento

Un momento, un sueño

Un sueño, un reencuentro

Un recuentro, una mirada

Una mirada, una caricia

Una caricia, una sonrisa

Una sonrisa, una ilusión

Una ilusión, un suspiro

Un suspiro, un abrazo

Un abrazo, un silencio

Un silencio, magia

Magia, vida

Vida… instantes, momentos, sueños, reencuentros, miradas, caricias, sonrisas, ilusiones, suspiros, abrazos…shhh…silencio, siéntela.

 

 

Me gusta. No me gusta

Me gusta imaginar y me gusta sentir cosas buenas.
Me gusta hablar en otros idiomas, en francés un poco menos.
No me gusta sonreír cuando no tengo ganas de hacerlo.
Me gusta estar rodeada de la gente que me quiere pero a veces me gusta estar sola conmigo misma.
No me gusta que hablen mal de mí a mis espaldas.
Me gusta salir de tapeo y terraceo.
Me gusta que valoren lo que hago. No me gusta sentirme herida, frustrada o decepcionada.
Me gusta dar sin esperar nada a cambio, aunque a veces me haría ilusión recibir algo (no material).
Me gusta soñar y me gusta aún más vivir un sueño hecho realidad (tengo la suerte de haber vivido más de uno)
No me gustan las despedidas…de ningún tipo.
Me gusta… no, perdón…ADORO el primer café del día, sobre todo si ese día no tengo que trabajar. En ese caso, me gusta aún más el segundo café del día. Me suelo acurrucar en el sofá agarrando la taza a 2 manos y con la mirada perdida.
Me gusta pasear por la calle e imaginarme cómo es la vida de las personas con las que me cruzo. Hago lo mismo en los halls de espera de estaciones y aeropuertos.
No me gusta que invadan mi espacio vital.
Me gustan las sorpresas…pero sólo las buenas.
Me gusta el momento sobremesa en familia con mis padres y mi hermana.
Me gusta reír y sonreír. No me gustan las risas y las sonrisas irónicas o sarcásticas cuando éstas van acompañadas de maldad.
Me gustan los chistes malos y el humor absurdo… será que soy un poco absurda.
Me gusta respirar el aroma a suavizante en la ropa, sobre todo si estoy lejos de los míos. Y hablando de ropa, no me gusta tender ni des tender. Tampoco me gusta planchar.
Me gusta recibir un regalo de manera inesperada (mi madre y mi hermana- entre otr@s- son expertas en esto)
No me gusta que me griten.
Me gusta el sentimiento de libertad y felicidad absoluta que siento la víspera a mi fin de semana (fin de semana hostelero) o la víspera de vacaciones. Evidentemente, no me gusta la tristeza que me produce la depresión post vacacional, que en mi caso comienza antes de que se acaben.
No me gusta que me hablen mucho cuando me despierto o recién levantada.
A veces cuando estoy sola, me gusta escuchar música con auriculares e imaginar que soy yo la que canta cual súper star (sólo imagino ehhh….nada de escenitas delante del espejo)
No me gusta enseñar los pies ni que me los toquen. Tampoco me gusta que me toquen la moral.
Me gusta la cerveza y el vino tinto. No me gusta la manzanilla ni el poleo menta.
Me gusta ir de compras, llegar a la caja y que la cajera te diga que esa camiseta cuesta la mitad de lo que marca la etiqueta.
Me gusta el sol pero no el calor. Me gusta la lluvia pero si estoy en casa y acompañada. No me gustan las tormentas torrenciales.
Me gusta el momento en el que empiezo a planear un viaje y los nervios que me tienen en vela la víspera al día del viaje.
No me gusta ver llorar a la gente que quiero pero cuando se trata de mí, no me importa llorar cuando me apetece porque así me desahogo. Me gusta llorar de la risa y me gusta llorar de alegría.
Me gustan los abrazos.
Me gusta el color fucsia pero el 80% de mi ropa es negra o de colores oscuros.
No me gusta equivocarme
Me gusta disfrutar de los pequeños momentos del día que me gustan y me gusta que se me pasen volando aquellos que no me gustan.
Me gusta ver felices a los míos.
He de confesar que me gusta gustar y no me gusta ser consciente de que no le gusto a alguien. Pero al mismo tiempo no me importa porque me gusta ser como soy.

Me estoy dando cuenta de que esta lista podría ser infinita, así que… aquí lo dejo; porque me gusta escribir y transmitir pero no me gusta aburrir a la gente.

PD. Por cierto…el “me gusta” no lo inventó FB. A veces me pregunto si realmente llegamos a conocer a fondo a las personas que nos rodean.

Voces

Disfruta el momento
Ten cuidado
Vive la vida
Piensa con la cabeza
Piensa con el corazón
No te olvides del pasado
Piensa en el futuro
No pienses. El futuro es hoy
Hechos Bea…hechos
¿Te ama?
Un jardín con muchas espinas
Goza de la vida pero no te enamores
Sabes perfectamente donde te estás metiendo
Te voy a dar una colleja
¿Pasión o cariño?
Si no te supo valorar ¿por qué lo iba a hacer ahora?
Ánimo pero con cautela
¿Qué estabilidad te ofrece?
No lo dejes todo por él
Déjalo todo y vuélvete loca de amor
Segundas partes nunca fueron buenas
Se feliz
Si no hay pasión no te ama
Hay muchas maneras de amar
Junto a él nunca tendrás una vida normal, si la suya no cambia

…………………….

Las 4.30 am y Noa no podía conciliar el sueño. En parte, lamentaba haber compartido con tanta gente la locura que en los últimos meses le había mantenido más viva que nunca. Se sentía incluso un poco enfadada y dolida con aquellos que se apresuraban a darle consejos mil antes de preguntarle siquiera cómo se sentía.

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